EL DIARIO DE LA LOCALIDAD DE TOMELLOSO

Autor: notitomelloso

  • Principales funciones que desarrolla el Ayuntamiento de Tomelloso

    Principales funciones que desarrolla el Ayuntamiento de Tomelloso

    La Constitución garantiza la autonomía de los municipios. Estos gozarán de personalidad jurídica plena. Su gobierno y administración corresponde a sus respectivos Ayuntamientos, integrados por los Alcaldes y los Concejales. Los Concejales serán elegidos por los vecinos del municipio mediante sufragio universal, igual, libre, directo y secreto, en la forma establecida por la ley. Los Alcaldes serán elegidos por los Concejales o por los vecinos. La ley regulará las condiciones en las que proceda el régimen del concejo abierto.

    Los Municipios son Entidades básicas de la organización territorial del Estado y cauces inmediatos de participación ciudadana en los asuntos públicos, que institucionalizan y gestionan con autonomía los intereses propios de las correspondientes colectividades.

    El municipio es una entidad local territorial.

    En su calidad de Administraciones públicas de carácter territorial, y dentro de la esfera de sus competencias, corresponden en todo caso a los municipios:

    • Las potestades reglamentaria y de autoorganización.
    • Las potestades tributaria y financiera.
    • La potestad de programación o planificación.
    • Las potestades expropiatoria y de investigación, deslinde y recuperación de oficio de sus bienes.
    • La presunción de legitimidad y la ejecutividad de sus actos.
    • Las potestades de ejecución forzosa y sancionadora.
    • La potestad de revisión de oficio de sus actos y acuerdos.
    • Las prelaciones y preferencias y demás prerrogativas reconocidas a la Hacienda Pública para los créditos de la misma, sin perjuicio de las que correspondan a las Haciendas del Estado y de las comunidades autónomas; así como la inembargabilidad de sus bienes y derechos en los términos previstos en las leyes.

    Para el cumplimiento de sus fines y en el ámbito de sus respectivas competencias, las Entidades locales, de acuerdo con la Constitución y las leyes, tendrán plena capacidad jurídica para adquirir, poseer, reivindicar, permutar, gravar o enajenar toda clase de bienes, celebrar contratos, establecer y explotar obras o servicios públicos, obligarse, interponer los recursos establecidos y ejercitar las acciones previstas en las leyes.

    Son elementos del Municipio el territorio, la población y la organización.

    El Gobierno y la administración municipal, salvo en aquellos municipios que legalmente funcionen en régimen de Concejo Abierto, corresponde al ayuntamiento, integrado por el Alcalde y los Concejales.

    Los Concejales son elegidos mediante sufragio universal, igual, libre, directo y secreto, y el Alcalde es elegido por los Concejales o por los vecinos; todo ello en los términos que establezca la legislación electoral general.

    El Municipio ejercerá en todo caso como competencias propias, en los términos de la legislación del Estado y de las Comunidades Autónomas, en las siguientes materias:

    • Urbanismo: planeamiento, gestión, ejecución y disciplina urbanística. Protección y gestión del Patrimonio histórico. Promoción y gestión de la vivienda de protección pública con criterios de sostenibilidad financiera. Conservación y rehabilitación de la edificación.
    • Medio ambiente urbano: en particular, parques y jardines públicos, gestión de los residuos sólidos urbanos y protección contra la contaminación acústica, lumínica y atmosférica en las zonas urbanas.
    • Abastecimiento de agua potable a domicilio y evacuación y tratamiento de aguas residuales.
    • Infraestructura viaria y otros equipamientos de su titularidad.
    • Evaluación e información de situaciones de necesidad social y la atención inmediata a personas en situación o riesgo de exclusión social.
    • Policía local, protección civil, prevención y extinción de incendios.
    • Tráfico, estacionamiento de vehículos y movilidad. Transporte colectivo urbano.
    • Información y promoción de la actividad turística de interés y ámbito local.
    • Ferias, abastos, mercados, lonjas y comercio ambulante.
    • Protección de la salubridad pública.
    • Cementerios y actividades funerarias.
    • Promoción del deporte e instalaciones deportivas y de ocupación del tiempo libre.
    • Promoción de la cultura y equipamientos culturales.
    • Participar en la vigilancia del cumplimiento de la escolaridad obligatoria y cooperar con las Administraciones educativas correspondientes en la obtención de los solares necesarios para la construcción de nuevos centros docentes. La conservación, mantenimiento y vigilancia de los edificios de titularidad local destinados a centros públicos de educación infantil, de educación primaria o de educación especial.
    • Promoción en su término municipal de la participación de los ciudadanos en el uso eficiente y sostenible de las tecnologías de la información y las comunicaciones.

     

    Los Municipios con población superior a 20.000 habitantes deberán prestar, en todo caso, los servicios siguientes:

    • alumbrado público, cementerio, recogida de residuos, limpieza viaria, abastecimiento domiciliario de agua potable, alcantarillado, acceso a los núcleos de población y pavimentación de las vías públicas.
    • parque público, biblioteca pública y tratamiento de residuos.
    • protección civil, evaluación e información de situaciones de necesidad social y la atención inmediata a personas en situación o riesgo de exclusión social, prevención y extinción de incendios e instalaciones deportivas de uso público.
  • Historia de Tomelloso (Ciudad Real)

    Historia de Tomelloso (Ciudad Real)

    Origen: El Pozo Tomilloso

    Tomelloso se comenzó a poblar en 1530 en tierras baldías de la villa de Socuéllamos, en torno a un viejo pozo utilizado por los pastores de la zona para abrevar a sus ganados (el pozo Tomilloso), y al lado de los restos de un antiguo villar. Este pozo, además, se encontraba situado en un cruce de caminos muy ventajoso: en la confluencia de un ramal de la Cañada Conquense con la vereda que se dirigía a Alhambra, y muy próximo al Real Camino de Carreteros que conducía a Valencia y Murcia.

    Nace así Tomelloso como unas quinterías de labor de vecinos de Socuéllamos para explotar esas tierras baldías a las que pronto se unirían nuevas quinterías de vecinos de villas cercanas. El suelo donde ve su origen Tomelloso pertenecía a la Orden Militar de Santiago y a su Encomienda de Socuéllamos. Es por tanto Tomelloso desde su nacimiento un lugar de señorío, dependiente de una de las Órdenes Militares más importantes de la Península Ibérica, a la que estaría adscrito hasta la supresión de estas instituciones en el siglo XIX.

     

    Tomelloso, aldea de Socuéllamos

    En 1565 esos primeros pobladores, aumentados con nuevos propietarios y con jornaleros atraídos por la posibilidad de obtener trabajo, consiguen facultad para poder tener ayuntamiento, alcaldes y regidores, pero siempre bajo la autoridad de la villa matriz a cuya jurisdicción Tomelloso pertenecía desde su nacimiento, esto es, Socuéllamos.

    Pocos años después, en 1589, y previo pago de una determinada cantidad de maravedís a la Corona, Tomelloso va a conseguir su independencia de Socuéllamos, haciéndose villa de por sí y pudiendo gozar de la jurisdicción civil y criminal en idénticas condiciones que el resto de las villas de la Orden de Santiago.

    Socuéllamos, atento a las pérdidas que tal independencia podría suponer en sus rentas, así como al hecho de que una buena parte de su término se había desgajado para ser dado a Tomelloso como término municipal, apeló esta concesión de independencia. Tras varias pujas y un engorroso proceso judicial ante el Consejo de Hacienda, Tomelloso pierde su independencia en 1592, volviendo a depender de Socuéllamos y de sus justicias, aunque conservando una jurisdicción limitada para pleitos de poca cuantía.

    En esta situación de pedanía de Socuéllamos se mantendrá Tomelloso hasta el siglo XVIII, en que la pujanza de la población, el hecho de haber sobrepasado en habitantes a su matriz y los agravios a los que se veían sometidos sus vecinos, motivó una nueva petición de exención de villazgo, que le fue concedida finalmente en 1758. Ahora bien, diferencias en cuanto al término adjudicado a la nueva villa, así como al pago indemnizatorio a Socuéllamos, dilataron la efectividad jurídica de esta independencia hasta 1769, en que conciliadas las dos villas lograron un acuerdo definitivo que puso fin a más de 200 años de dependencia de Tomelloso de Socuéllamos. No obstante, desde el 15 de marzo de 1764, y ya con su propia jurisdicción, los alcaldes de Tomelloso no volvieron a depender nunca más de los de Socuéllamos.

    Crecimiento y desarrollo de Tomelloso: el cereal y la vid

    Durante el largo intervalo de tiempo que transcurrió desde la pérdida de la primera independencia hasta la consecución de su definitiva exención, Tomelloso se va a beneficiar del declive de Socuéllamos y Argamasilla de Alba para aumentar su población. Esto es así porque graves problemas de inundaciones y mortandades acaecidas en Socuéllamos durante el siglo XVII, así como la marcha de familias importantes de la villa de Argamasilla de Alba que habían impulsado su inicial crecimiento, propiciaron que buena parte de su población las abandonase recalando bastantes de ellos en Tomelloso, a salvo tanto de unos factores como de otros.

    También durante el siglo XVIII va a experimentar Tomelloso un cambio en su fuente principal económica, vinculada desde su nacimiento a la explotación cerealística de sus tierras. Así, desde mitad de ese siglo se va a empezar a introducir la vid entre sus cultivos, si bien al principio de forma tímida, hasta alcanzar su etapa de apogeo durante el último cuarto del siglo XIX y primera mitad del XX, en que se va a convertir prácticamente en un monocultivo.

    El detonante último de la enorme expansión del cultivo de la vid en Tomelloso y en La Mancha en general no fue otro que la muy desastrosa plaga de filoxera que afectó a los viñedos franceses en la segunda mitad del siglo XIX, y que en cambio sí fue bien soportada por las vides de La Mancha, con lo que la subsiguiente necesidad de atender a un mercado que se había quedado totalmente desabastecido propició un considerable filón económico para esta comarca.

    La necesidad de nueva mano de obra para hacer frente a la ingente cantidad de tierras plantadas de vid en Tomelloso y pueblos comarcanos, propiedad muchas de ellas de vecinos de Tomelloso, hizo que importantes recursos humanos recalaran nuevamente en esta población desde finales del siglo XIX y durante todo el primer tercio del siglo XX, superando Tomelloso ya en la década de 1920 la cifra de 20.000 habitantes y consiguiendo, previa petición de su Ayuntamiento, el título de ciudad en 1927.

    El despegue de la pequeña y mediana empresa

    La enorme producción vínica, unida a las pésimas vías de comunicación de la localidad, propiciaron el desarrollo de gran número de alcoholeras desde finales del siglo XIX hasta mitad del siglo XX, las cuales mediante destilación alcohólica reducían el volumen de la producción vínica facilitando así su transporte y comercialización. Estas alcoholeras, en un primer momento propiedad de vecinos de Tomelloso y más tarde de importantes empresas del sector alcoholero nacional, llevaron a Tomelloso a ser el primer productor de alcohol vínico del mundo a mitad del siglo XX, posición que sigue ocupando hoy en día.

    A partir de la década de 1950, la crisis del campo aparejada a su progresiva mecanización mermaron la población de Tomelloso entorno a un 15% desde el máximo de 32.000 habitantes censados en 1954. Y eso no obstante a la puesta en funcionamiento del pantano de Peñarroya en 1959, en la cabecera del Guadiana, que propició que nuevos cultivos, hasta entonces prácticamente vedados por el clima estepario de la zona, fueran haciéndose un hueco cada vez más importante dentro del monocultivo de la vid, como fue el caso del melón, que acabaría dando renombre a la población fuera de sus fronteras comarcales.

    A partir de finales de la década de los 80 del siglo XX la pequeña y mediana industria experimentan, fruto del carácter emprendedor de sus vecinos, un auge notable, sobresaliendo sobre las demás localidades de su alrededor, pero siempre gravadas por la escasa o casi nula implantación de servicios de las administraciones públicas en la localidad, en clara desventaja con respecto a otras poblaciones de similar tamaño de La Mancha.

    Por último, con la llegada del nuevo siglo, Tomelloso vuelve a experimentar un nuevo aumento de su población que le lleva a sobrepasar los 35.000 habitantes en pocos años. Esta vez el aporte poblacional vendrá propiciado por la inmigración, principalmente de países del Este de Europa y de Latinoamérica, atraída por la necesidad de mano de obra para las labores agrícolas, la construcción y la hostelería.

    Fuente: Archivo Histórico Municipal de Tomelloso.

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