El bullicio y la algarabía que tiñe de color y música las calles de Tomelloso durante su Carnaval, llegaron a su fin ayer con la ceremonia tradicional del Entierro de la Sardina. Este evento marcó el fin del ciclo festivo y se caracterizó por su humor, imaginación y el espíritu participativo de las Asociaciones de Madres y Padres de alumnos (AMPAs) y colectivos locales.
El colorido e imaginativo desfile estuvo lleno de gestos humorísticos, donde se podía apreciar el obvio esfuerzo y dedicación de todos los participantes en sus singulares atuendos y disfraces. Esta peculiar procesión representa la despedida a la carne antes de dar inicio al período de Cuaresma, y es una tradición que atrae a visitantes de todo el país.
El concejal de Festejos, Manuel Marquina, mostró su satisfacción y agradecimiento a todas las personas que hicieron posible la smooth realización de estas emblemáticas fiestas. Hizo un balance muy positivo de los festejos, en el que destacó el compromiso de todo el personal involucrado para que la diversión y alegría fueran los protagonistas en cada uno de los eventos que se llevaron a cabo.
Visitar Tomelloso durante su Carnaval es una experiencia inolvidable que reune tradición, alegría y participación de todos los vecinos. Este año, la ciudad ha demostrado una vez más que es capaz de organizar y celebrar una fiesta popular y alegre que, aunque marca el final del Carnaval, deja a todos con ganas de más.
Marquina, además, expresó su deseo de que el próximo Carnaval en Tomelloso sea igual o incluso mejor que éste. En sus propias palabras, «hemos hecho un trabajo excepcional, pero siempre se puede mejorar. Estoy seguro que el año que viene lo haremos aún mejor».
El Carnaval de Tomelloso mantiene viva una tradición que marca el ritmo del año en esta localidad y que permite a sus habitantes despedir con alegría el invierno y esperar con ilusión la llegada de la primavera.
Fuente: Facebook Ayuntamiento de Tomelloso








