La XIIII Fiesta de la Vendimia Tradicional ha vuelto a inundar las cámaras de los fotógrafos con imágenes reveladoras de las milenarias tradiciones vinícolas.
La fiesta, repleta de la esencia del vino, se desarrolla en el corazón de los viñedos, bajo las serenas sombras de las parras y en empresas vitivinícolas. Parte de los rituales que celebran consisten principalmente en la recolección de la uva, el prensado con los pies y la ofrenda del primer mosto. Los grupos de trabajo celebran sus rondas en medio de las viñas, con su canto, al llegar los racimos a las bodegas.
Las imágenes de esta edición proporcionan una visión detallada y enriquecedora del evento. Dibujan un paisaje donde, entre risas y comparte, se desentierran raíces ancestrales que datan de cruciales momentos históricos. Experimentar los pequeños gestos ocultos detrás de cada botella de vino, es un privilegio que valoriza aún más el contenido de la copa.
Los disparos de las cámaras acompañan a los trabajadores durante su labor: en las imágenes, las manos expertas y cuidadosas se enredan entre los sarmientos de las parras, seleccionando los racimos maduras con pasión y sapiencia. También retratan el momento más esperado: los pies danzando sobre la uva fresca.
Otras imágenes, sin embargo, se adentran en ámbitos más desconocidos para el público. Muestran el camino que emprende la uva, una vez recogida y exprimida, hacia su transformación en vino. La evocadora fotografía del mosto fermentando en grandes cubas, en silencio y a oscuras, el paso del líquido por barricas de distintos tipos de madera, revelando el secreto de los matices que cada vino adquiere.
En resumen, la Fiesta de la Vendimia Tradicional es una fiesta de alegría, trabajo y dedicación que ensalza el vino y sus tradiciones centenarias. Y cada una de estas imágenes es un testimonio de lo espectacular y emotivo que puede ser este evento. Una verdadera joya para cualquier amante del vino.
Fuente: Facebook Ayuntamiento de Tomelloso










